20 de febrero de 2010

Orlando Zapata Tamayo y el dilema de los Castro

Aún no sabemos de la suerte del preso de conciencia Orlando Zapata Tamayo, trasladado desde Camagüey a La Habana hace dos días en estado de gravedad, tras una huelga de hambre que comenzó el 3 de diciembre. Lo peor es que su madre, Reina Luisa Tamayo, tampoco sabe nada de él. Lo único que le han informado los médicos es que "no tenían los recursos necesarios para salvar a Zapata". Y no les falta razón. El único recurso que puede salvar a Zapata es el respeto a su dignidad humana. Porque eso es lo único que pide: vivir con dignidad en Cuba. Pensándolo bien, es lo mismo que pedimos nosotros. Y no está en manos de los médicos, ni de los carceleros, ni de los jueces, ni de los policías cubanos, administrar ese recurso. Se maneja a otro nivel, con mezquindad y convicción. Es allí donde está toda la responsabilidad por la vida de este hombre que parece dispuesto a perderla si no se la respetan. Me imagino estas horas dramáticas de Fidel y Raúl Castro —¡tan ancianos, los pobres!— y puestos una vez más ante el dilema de respetar la dignidad de un cubano o sacarlo del juego.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

debajo de un edificio destruido nunca se encuentran las almas, sino los cuerpos.

Anónimo dijo...

Hola Salcedo, estás enfermo? la ingestión de nieve da diarreas, sin embargo la diarrea es una enfermedad del trópico.
Cuídese mucho! que lo queremos cantidad!
wisin y yandel

zoquetote dijo...

Walfarin, Yankandel et al, que cobardes y miserables. Esbirros, han superado a las SS y los casquitos.

Besitoos

Lori dijo...

Magnífico Jorge tu post. Gracias.