25 de julio de 2008

Sin piedad



Siento por ti un deseo directo y fantasioso.
No lo voy a saciar. No sé si quiero.
El deseo es la primera
oración de la carne, no la única.
Tu cuerpo es crudo y retocado y cierto
y me enviste con ese oleaje de mujer
que me es dado palpar, nunca entender.
Entre tú y yo no puedo distinguir quién es quién.
No sé de dónde vienen ni a dónde van las olas.
Masturbarse está bien y lo demás también.

9 comentarios:

country wide home loans dijo...

very awsome.


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Anónimo dijo...

No será; embiste...

HUgo dijo...

interesante que esa idea de la no-diferencia en la relacion de pareja este asociada a la cuestion de las psicosis, la folie a deux.

Jorge Salcedo dijo...

Psicosis a dúo, eso es. Una psicosis que precisa dos. Y eso es cualquier relación en su dimensión erógena. ¿O me equivoco?

Me has recordado a Lorca y lo que dice sobre el "dos" en su Pequeño poema infinito:

Pero el dos no ha sido nunca un número
porque es una angustia y su sombra,
porque es la guitarra donde el amor se desespera,
porque es la demostración de otro infinito que no es suyo
y es las murallas del muerto
y el castigo de la nueva resurrección sin finales.
Los muertos odian el número dos,
pero el número dos adormece a las mujeres…


Hacía siglos no pensaba en Lorca. Este poema lo escribió, ¿adivinaste?… en La Habana.

Gracias por pasar, Hugo.

Isis dijo...

No, Salcedo, creo que no te equivocas.
Maravilloso y muy sugerente, el poema.
Gracias.

Hugo dijo...

Te comento una cosa que dijo Segismundo en su texto sobre el narcisismo: "En la cima del enamoramiento amenazan desvanecerse los limites entre el yo y el objeto. Contrariando todos los testimonios de los sentidos, el enamorado asevera que yo y tu son uno, y esta dispuesto a comportarse como si asi fuera."

Muchas parejas no logran nunca sobreponerse al hecho de que dos no son uno. Algunas de esas parejas, las mas "healthy", visitan nuestras oficinas.

Jorge Salcedo dijo...

Hugo, ¿cuánto tiempo puede uno sentirse así sin cruzar la barrera de lo "healthy"? 10 minutos? Media hora? Un día?
Más que como una supresión de fronteras entre dos personalidades, yo lo veo como un baile. Dos personas pueden bailar y actuar, mientras bailan, como una pareja. Es decir, hay cierta forma de actuar acopladamente, rítmicamente, como un solo ente, que no es tú ni yo, sino, la pareja. Y hay gente que acopla emocionalmente por largo tiempo. Y lo mismo puede darse, me parece, a un nivel puramente sensual.

Hugo dijo...

Brother, como se te ocurrio la idea del baile?! Justamente, esa es la analogia o metafora que se usa actualmente para entender la relacion sujeto-sujeto en psicoanalisis. Y, justamente, por lo que requiere en terminos de constante ajuste dado que la relacion nunca es 50-50, objeto y espejo, etc. Se trata de una constante "negociacion" (en el sentido americano del termino) lo cual implica que esos momentos de los que habla Freud, de borramiento de las fronteras, son evasivos, raros, e ideales, como el estado del enamoramiento o, como bien dices, aquellos momentos de encuentro que estan del lado de lo sensual.

Jorge Salcedo dijo...

Tratando de ser lo más preciso posible, Hugo. Así fue como se me ocurrió. Siempre se aprende contigo, no dejes de pasar.