2 de septiembre de 2008

Abedul


Por ti la tierra y la luz
se asoman a mis sentidos,
no están los dioses dormidos
en tu piel: a contraluz
los veo, me invitan, paso
la mano por tu corteza
interior, resbala, reza
tu cuerpo, tomas mi brazo
y en la duda del ocaso
se reclina tu cabeza.

Foto: © Jorge Salcedo

3 comentarios:

Heriberto Hernández dijo...

Amigos, si se pudo doblegar a la dictadura, exijamos nuestro derecho de ayudar nuestros familiares y amigos en democracia.

http://laprimerapalabraque.blogspot.com/2008/09/el-pueblo-cubano-necesita-ayuda.html

No se trata del levantamiento del embargo u otros temas políticos en los que podemos discrepar, se trata del hambre y la desesperación de nuestros familiares y amigos, desamparados por un gobierno irresponsable que no privilegia el bienestar de su pueblo. Unámonos, demostremos una vez más la fuerza de nuestra opinión.

Jorge Salcedo dijo...

Heriberto, yo no estoy de acuerdo con esto. Sí creo que sería bueno levantar ciertas restricciones que permitan la ayuda directa a los familiares, pero eso habría que pedírselo por igual al gobierno cubano y al estadounidense. Quítenle los límites a las remesas familiares acá, pero dejen allá que éstas se realicen a precio de costo. Lo mismo los envíos de medicinas, alimentos, ropas, etc. Y también los viajes, sin exclusiones por motivos políticos. Una verdadera transferencia humanitaria. Yo seré el primero en firmar esa carta. Ésta, no.

Un saludo,

Salcedo

Anónimo dijo...

Abedul, Heriberto y tú, ufffff, me quedo contigo y con ese tan buen poema.