5 de mayo de 2009

45. Jacob Goodpasture

Cuando cayó Fort Sumter y llegó la guerra
me lamenté con amargura:
"¡Adiós a la república gloriosa!"
Cuando enterraron a mi hijo el soldado
al clamor de trompetas y tambores,
mi corazón se quebró bajo el peso
de ochenta años, y exclamé:
"¡Mi hijo ha muerto en una causa injusta!
¡Inmolado en los bretes de la Libertad!"
Y me hundí aquí, bajo la yerba.
Y he aquí que ahora contemplo desde lo alto del tiempo
tres veces treinta millones
de almas unidas por amor
a una verdad que nos rebasa, atentas
al nacimiento de una nueva Belleza,
hija de la Hermandad y la Sabiduría.
Veo con los ojos del espíritu la Transfiguración
antes que tú. Pero tú, prole
infinita de águilas doradas anidando
cada vez más alto, más alto cada vez
alzando el vuelo, cortejando la luz
por los sublimes términos del Pensamiento,
perdona la ceguera del búho que ha partido.

Edgar Lee Master: Spoon River Anthology
Traducción: © Jorge Salcedo