
Tímidos somos lentos vaporosos
oblicuos tartamudos premiosos descielados
incrédulos y tanto así postizos
que se nos cae el cuerpo
y se nos cae
la casa el porvenir la fe
y sus altos
puntales inocentes
Pasea por mi aliento
digita mi costal mi costra ecuánime
los hijos somos de algo
que no funciona amiga
ya no arremeto contra nada
no quiero ver tus ojos de vámonos al diablo
tu sonrisa cosida a mi sonrisa
se justifica el mundo por nosotros.
Foto: Emma Neely (Flickr)

2 comments:
Oye, ese poema ha cambiado mucho con los años. Podría parodiar a Neruda y decirte "lo recuerdo como era en el último otoño". Igual he de reconocer que tu verbo es como un buen añejo. Muy bella la foto. Saludos.
Un texto que me hubiese gustado escribir. ¡Excelente!
Publicar un comentario en la entrada