16 de junio de 2009

53. Willard Fluke

La salud de mi esposa se quebró
y comenzó a encogerse hasta pesar noventa libras.
Fue entonces que apareció esa mujer
a quien los hombres llamaban Cleopatra.
Y nosotros —nosotros todos los casados
rompemos los votos, yo uno más entre ellos.
Pasaron los años y la muerte, uno a uno
se los fue llevando, a su horrendo modo,
y yo fui arrastrado por visiones
de la gracia especial que Dios me concedía,
y comencé a escribir folios y folios
sobre la segunda venida de Cristo.
Y entonces vino Cristo a mí y me dijo:
"Anda a la iglesia y en frente de la congregación
confiesa tu pecado."
Pero apenas me paré y comencé a hablar
vi a mi pequeña hija en primera fila.
¡Mi pequeña hija que nació ciega!
Después de eso, todo ha sido tinieblas.

Edgar Lee Master: Spoon River Anthology
Traducción: © Jorge Salcedo