13 de noviembre de 2013

Alguien tiene que decirlo

Ni religión secular totalitaria ni oposición divinamente inspirada. El voto de Dios no cuenta. Además, no existe.

Pedir solución civilista y revuelta popular, transición pacífica y cero diálogo con el gobierno es de esquizofrénicos.

Revoluciones y revueltas crean vacíos de poder que alguien tiene que llenar. Cuba, 1933 o 1959. ¿Necesitamos algo así?

Un proyecto de transición no es cualquier cosa que se presente como tal. Una campaña política no dura diez años. 

La fragmentación de la oposición es fragmentación, no otra cosa. La culpa es de los egos. Se los digo YO. 

El castrismo tiene una estrategia de cambio y una estructura organizativa. La oposición y el exilio carecemos de ambas cosas.

El cambio político en Cuba no va a llegar de carambola. 

A los opositores y activistas políticos hay que juzgarlos por lo que logran, no por lo que intentan. Por lo que logran en materia de libertades y derechos.

Las dinastías de la oposición son tan feas como las del gobierno.

La democratización de Cuba va a costar —ya ha costado— sangre, sudor y lágrimas. Pero no hay que planteársela necesariamente como una guerra.

7 comentarios:

Ignacio Garcia dijo...

El caso es que la oposicion no gana, sino el castrismo es el que se acaba con la muerte natural de sus personajes historicos y se plantea el gran vacio de poder, in extremis en nuestro caso, que va a quedar en Cuba, y yo digo no hay sucesores para el castrismo NI sucesores de la oposicion en un pais que siempre tuvo un "hombre fuerte" desde Machado y cuando no lo tuvo surgio el gansterismo, asi las cosas espero un periodo de caos que a lo mejor justifica una intervencion yanky por aquello de la "seguridad nacional" y las 90 millas (se imaginan otra crisis de los misiles?)
Liborio tendra que aprender a tener una cosa que nunca ha tenido: democracia que es como una hija boba criada en el norte a la que hay que custodiarle el himen en tiempos en que ser virgen es como ser....insana!

Ignacio Garcia dijo...

Ah, si los perros ladran senna es de que vamos andando...del Quijote. A mucha gente le choca que Dios no exista y a otros que se lo digan.
De todas maneras Liborio no esta preparado tampoco para ser ATEO, ya que siempre trata de ponerle una vela a La Caridad y otraa Ochun, por si acaso.El MCL, la figura de Osvaldo y de Rosa Maria es un buen comienzo, ademas su asesinato es la certificacion castrista de la amenaza que representa su plataforma y su metodo de lucha par esta y futuras tiranias.

Jorge Salcedo dijo...

Ignacio,

Ignoro si Dios existe, solo dije que su voto no cuenta, tampoco existe en una democracia moderna. Ese afán de ciertas facciones políticas de sumar un respaldo extra —Dios, la Historia, la Genética— a su voto o reemplazar todos los votos por un destino manifiesto descubierto o revelado por el profeta de turno es la pesadilla totalitaria. El comunismo borró la separación de la Iglesia y el Estado al fundir al Partido (Iglesia) y su ideología (Fe) con la estructura de gobierno. Desgraciadamente, muchas de las iniciativas opositoras parten de una convicción religiosa, tal vez no totalitaria, pero igualmente ajena a la práctica democrática. En las democracias, el voto de Dios no cuenta. Tampoco existe. ¿Me explico?

De Liborio sí me atrevo a afirmar que no existe.

Para Oswaldo Payá, mi admiración y respeto. No sólo hizo mucho por la transición, también creció y se superó a sí mismo. Sobre su hija, no dudo que llegue a ser una figura pública notable, se le nota carácter e inteligencia. Pero repito lo dicho y allá quien no quiera verlo: Las dinastías de la oposición son tan feas como las del gobierno.

Anónimo dijo...

estoy de acuerdo con el sr. salcedo, religión y política deben estar separadas, la iglesia debe confortar las almas y no tratar de ocupar todo espacio público. cuando un hombre político dice de hablar en nombre de Dios, la discusión se complica, con la consecuencia de evitar una discusión laica y positiva.
muchos políticos de derechas usan la religión para obtener el favor de los votantes, en muchos casos es una operación fácil de decifrar y de evidenciar las tantas contradicciones.

Anónimo dijo...

Dinastia en el caso de la oposicion cubana... que poder heredan? Salvo Rosa Maria, no recuerdo otro caso, tal vez Mas Santos? o los Diaz-Balart? que hubo con Bachelet, Aung san suu kyi, los Nehru/Ghandi, los Bush?

Jorge Salcedo dijo...

Sí señor, dinastías en la oposición cubana, dentro y fuera de Cuba. Organizaciones donde los lazos familiares determinan las jerarquías—el líder y su hermano, el líder y su esposa, el líder y sus hijos. Sería un desastre el crecimiento de estas estructuras de clan en la vida política cubana. Los partidos republicanos, con todas sus taras, no eran las organizaciones de los Grau, los Prío, los Batista, los Machado, los Menocal. Las relaciones familiares no fueron un criterio determinante en las organizaciones políticas republicanas. Ese es un legado castrista. Un legado atávico, claro. No es casual que el actual retroceso de Latinoamérica hacia los colectivismos autoritarios y proto-totalitarios vaya acompañado por el mismo fenómeno del auge dinástico.

El caso de los Bush o los Clinton es diferente. Probablemente también el de los Díaz-Balart. El Partido Republicano no es la organización de los Bush, el Partido Demócrata no es el partido de los Clinton. Si así fuera, no tendrían que correr en las primarias contra rivales poderosos. No sería Obama presidente. No se trata de que existan familias con varios miembros prominentes en la vida política de un país, se trata de que la organizaciones políticas no sean un instrumento del poder personal, de una familia, de un clan. ¿Es muy difícil ver esto?

Anónimo dijo...

las grandes familias politicas, que no se nos queden los kennedy. el caso de mas santos es empresarial, heredo una empresa con ramificaciones politicas, Rosa no se verdaderamente que heredo. veo lo que Ud. dice pero muy lejano en el futuro.