17 de diciembre de 2008

Terceto

En esta forma excelsa, como ya probó Dante
en el Infierno, cabe decir lo más terrible
de pasada. Podríamos, por ejemplo, decir

cómo el jeep se nos fue de lado hacia el cadáver
del soldado enemigo con la mirada fija,
se sacudió un poquito al golpear su cabeza

y salió disparado, como hacia el Paraíso.

Richard Wilbur, New Yorker, December 8, 2008