28 de enero de 2009

Un soneto de Martí

Como un ave que cruza el aire claro,
Siento hacia mí venir tu pensamiento.
Ganado tengo el pan, hágase el verso:
Conozco al hombre, y lo he encontrado malo.

A un banquete se sientan los tiranos.
¡No, música tenaz, me hables del cielo!
Yo sacaré lo que en el pecho tengo
Cuando en tu seno reposar me es dado.

¡Duele mucho en la tierra un alma buena!
Ésta es rubia, ésa, oscura; aquella, extraña.
Ésta, que alumbra y mata, es una estrella.

Máscara soy, mentira soy, decía;
Estas carnes y formas, estas barbas…
Sólo el amor engendra melodías.