19 de abril de 2009

43. Dorcas Gustine

No me apreciaba mucho la gente de mi pueblo,
sólo por ser sincero
y enfrentarme a aquellos que se pasaban conmigo
abiertamente, sin guardar ni ocultar
agravios ni rencores.
Mucho se ha alabado la acción del niño espartano
que esconde bajo su capa al lobo que lo devora
sin lanzar una queja.
Más valor se requiere para sacar al lobo
y enfrentarlo a la luz, inclusive en la calle,
a pesar del polvo y los aullidos de dolor.
Tal vez la lengua sea un miembro rebelde,
pero el silencio envenena el espíritu.
Censúreme quien quiera. Yo estoy en paz.

Edgar Lee Master: Spoon River Anthology
Traducción: © Jorge Salcedo